Tarta de queso dietética y fresca

No podemos negarlo… ¿a quién no le gusta pecar con un buen dulce de vez en cuando? La tarta de queso suele ser la elección predilecta por muchos amantes del dulce y de las tartas de toda la vida. Gracias a su sencillez y a su facilidad de preparación, las posibilidades que ofrece son infinitas. Hoy, te enseñamos a preparar una tarta de queso dietética y fresca, ideal para que la combines en tu dieta sin dañar en absoluto tus progresos y tu pérdida de peso.

Esta tarta de queso que hoy te presentamos es rica en proteinas y su impacto en el cuerpo es muy positivo, ya que no tiene azúcar en forma de sacarosa y te permite disfrutar de lo mejor que puede ofrecer una tarta de queso sin pensar en el mañana. ¡No te pierdas nuestra receta!

Ingredientes

  • Avena en copos, o avena molida
  • Margarina
  • Queso fresco de untar (light o bajo en grasa)
  • Gelatina de fresa o de frambuesa
  • Edulcorante, preferiblemente sucralosa
  • Varias fresas

Preparación

  • Mezcla la avena con la margarina, nuestra recomendación es que utilices la mínima margarina posible para obtener una masa consistente y sólida, principalmente de avena. La avena molida le dará un toque más fino, mientras que la avena en copos dará como resultado una masa con más relieve. Una vez esté todo machacado y unido, haz la base en el recipiente.
  • Rellena el recipiente con la cantidad que quieras de queso fresco de untar, tiene que ser light o bajo en grasa. Añade sucralosa o el edulcorante en proporciones justas para conseguir la dulzura que más te guste. Recomendamos no exceder el nivel de edulcorante ya que el resultado puede ser una tarta demasiado dulce y empalagosa. También puedes usar queso fresco batido, pero el queso de untar ofrece una mayor consistencia y seguridad de que no se “derrumbará”, por así decirlo. Guarda la tarta en la nevera para que se vaya enfriando.
  • Mientras se enfría, haz la gelatina de fresa o de frambuesa, para diluirla sobre la base una vez esté fría y así evitar que se mezcle con el queso. Aquí puedes añadir algunas fresas picadas, no demasiadas, pero sí las justas para obtener un topping curioso y estético.

Una vez todo esté hecho, guárdala en la nevera… ¡y listo! La tarta estará lista para que la degustes sin ningún tipo de remordimiento. Es perfecta para deportistas y en general para todas aquellas personas que quieran tener un capricho sin pensar en su linea. Es una de nuestras recetas estrella, ya que brilla tanto por su tremenda facilidad de preparación, como por su éxito notable.

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