Propiedades de la alcachofa

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alcachofa

La alcachofa es la flor de una variedad no espinosa de cardo mediterráneo, la alcachofera, pero son sus hojas las que nos aportan sus propiedades beneficiosas.

Es un excelente desintoxicante que se recomienda a personas con digestiones difíciles, gases, trastornos hepatobiliares, o que padezcan ictericia, hiperlipidemia, hipercolesterolemia, además de ser un gran suplemento en dietas para perder peso.

A estas propiedades medicinales le sumamos que es una hortaliza con un bajísimo porcentaje calórico y de grasas, pues sólo contiene 40 calorías por 100 gramos, siendo un 80% agua, lo que la convierte en un ingrediente perfecto en dietas.

Entre los numerosos nutrientes de la alcachofa encontramos:

  • Ácidos grasos esenciales: Oleico, linoleico, pantoténico, cafeico, cafeoilquíno y ferúlico entre otros.
  • Vitaminas: Del grupo B como la Niacina, riboflavina, tiamina, vitamina B6 y vitamina E
  • Flavonoides, esteroles, cinarina, mucílagos e inulina.
  • Minerales: Magnesio, hierro, fósforo, potasio, sodio y calcio.
  • Fibra: 10% de su contenido.

La alcachofa es la planta protectora del hígado por excelencia, ya que estimula la regeneración de las células del hígado, y nos aporta ácidos esenciales, flavonoides con acción antiinflamatoria, y cinarina, que aumenta la secreción biliar, ayudando en casos de hígado perezoso, congestionado, ictericia o cirrosis.

Ayuda en la digestión de las grasas evitando su acumulación, y en casos de estreñimiento, ya que la bilis y la fibra activan los movimientos intestinales.

Es altamente depurativa y diurética, pues la cinarina facilita la eliminación de líquidos y toxinas, ayudando en casos de sobrepeso, obesidad, retención de líquidos, celulitis, ácido úrico, gota, y enfermedades circulatorias. Se recomienda tomar mucha agua cuando sigamos un tratamiento con alcachofa.

Sus ácidos grasos esenciales  y esteroles reducen el colesterol y la hipertensión, ayuda en casos de arteosclerosis, mala circulación, en la recuperación de infartos y en general reduce el riesgo de padecer osteoporosis, cáncer y enfermedades cardiovasculares. Se recomienda también a diabéticos ya que reduce los niveles de azúcar en sangre.

Para beneficiarte de todas sus propiedades puedes incluir la alcachofa como ingrediente de tus recetas favoritas, tomar infusiones con sus hojas secas, o tomar suplementos de alcachofa que venden en farmacias y herbolarios.

Una forma de cocinarlas es aplicarles aceite de oliva por encima con un pincel de cocina y asarlas en el horno o a la brasa hasta que estén doradas. La forma más sana de cocinarlas es hacerlas cocidas o al vapor, y por supuesto se pueden añadir en salteados de verduras, tortillas y hasta se pueden rellenar y gratinar con quesos ligeros.

La famosa dieta de la alcachofa da muy buenos resultados, consiste básicamente en usar la alcachofa como ingrediente en casi todos los platos importantes del día, además de tomar pastillas de alcachofa.

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