Dieta disociada

La dieta disociada

Dieta disociada

Hay miles de dietas, pero hay algunas que se destacan más que otras, especialmente las dietas de verano. Al mismo tiempo, hay otras que nunca pasan de moda y que periódicamente vuelven a estar de moda entre aquellos que quieren perder peso. Entre éstas, se encuentra la dieta disociada, llamada así porque requiere de discriminar y no asociar ciertos alimentos en una misma comida.

De acuerdo con la dieta disociada, la mejor manera de perder peso es combinar adecuadamente los alimentos, con el fin de ayudar a la digestión y permite que el cuerpo pierda las sustancias tóxicas. ¿Cómo combinar adecuadamente los alimentos? Vamos a tratar de explicarlo en unas pocas líneas, brindando ejemplos dieta disociada.

Las reglas básicas de la dieta disociada son pocas y sencillas a tener en cuenta:

  • No combinar proteínas con carbohidratos
  • No combinar alimentos ricos en proteínas con los demás (hay que elegir entre carne, pescado, leche, huevos, queso y legumbres)
  • Condimentar las comidas sin grasas de origen animal
  • Comer frutas entre las comidas

En cuanto a las verduras, así como el aceite y las especias utilizadas para sazonar los alimentos, son considerados como “neutrales” y no hay límite en su consumo, y en su combinación con cualquier tipo de alimento.

Así, un menú de dieta disociada puede tener en el desayuno se puede tomar un yogur o un vaso de leche desnatada con cereales. Para la colación a media mañana, se puede optar por una fruta (pomelo, naranja). Para el almuerzo se puede añadir un plato de espaguetis con salsa de tomate acompañado de vegetales cocidos o una pechuga de pollo acompañada de tomates. Incluso se puede elegir una merienda de frutas, jugo o un zumo de frutas. Para la cena se puede escoger entre sopa, pescado hervido acompañado de ensalada o verduras cocidas, o apostar por el consumo de arroz y ensalada.

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