El guaraná como quemagrasas

Guarana

El guaraná es un arbusto originario del Amazonas cuyos frutos los tomaban desde hace siglos los indios guarainíes por sus efectos energizantes. En sus semillas se encuentran las propiedades de esta planta, pues su contenido en cafeína ronda el 5%, superando la concentración de cafeína que poseen los granos de café o el té.

Por sus propiedades energizantes y para acelerar del metabolismo el guaraná es un gran complemento en dietas, ayudándonos a perder peso más rápidamente y con menos esfuerzo.

La gran concentración de cafeína del guaraná incrementa el metabolismo basal y acelera el proceso de combustión de las grasas, por lo que propicia la eliminación de las grasas almacenadas en las zonas más difíciles, ayudándonos a  remodelar nuestra silueta.

El guaraná estimula la liberación de catecolamidas, estos son neurotransmisores que llegan al torrente sanguíneo y entre los que encontramos adrenalina, dopamina y noradrenalina cuyos efectos son el incremento del ritmo cardíaco, la preparación del cuerpo para el ejercicio físico y un incremento de las funciones de lipólisis de los tejidos adiposos, ayudando al organismo a quemar las grasas de forma más rápida. También inhibe la secreción de insulina, y estimula la  glucólisis, es decir, la oxidación de la glucosa del hígado y de los músculos.

Durante el ejercicio transporta las grasas a la sangre para favorecer que el cuerpo obtenga la suficiente energía de ellas cuando le falte glucosa, por lo que favorece que el cuerpo no se alimente del músculo y consuma las grasas cuando no tiene reservas de energía.

En conlusión, el guaraná estimula todo el organismo y nos revitaliza tanto física como mentalmente combatiendo las fatigas y astenias asociadas a las dietas de adelgazamiento y ayudando también a deportistas a incrementar su resistencia y a lograr mejores resultados físicos.

El guaraná lo encontramos como suplemento dietético en cápsulas de polvo concentrado o bebidas enriquecidas en farmacias, herboristerías y tiendas de dietética.

Deja un comentario