El aloe vera

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aloe vera

El aloe vera empezó a usarse para uso medicinal muy antiguamente y hoy día es muy usado por las propiedades curativas de su gel. Para beneficiarte del gel de aloe vera, lo encontrarás en herbolarios, numerosos productos farmacéuticos y de cosmética, o plantando aloe vera en casa.

De esta planta encontramos más de 250 variedades, y suelen crecer en climas cálidos y secos, como el Norte y Este de África de donde es originaria, ya que soportan muy bien la sequía al guardar reservas de agua en su interior gelatinoso. Por lo tanto si queremos plantar aloe vera en casa tendremos en cuenta que no debe regarse a menudo y que no soporta el frío por debajo de los 10º C. El otoño sería la epoca más propicia para plantarla, pero nunca en invierno.

Sus hojas contienen en su interior un líquido gelatinoso con el que se producen numerosos productos cosméticos y farmaceúticos, como los laxantes, ya que la aloína, uno de sus principales activos, tiene efecto laxante.

Desde antiguamente las personas se curaban comiendo el gel del aloe vera, cortándolo y extrayéndolo con una cuchara, o quitándole la cáscara con una navaja y cortando el interior en cachitos. Si no te gusta su sabor se puede licuar y tomarla con zumos, o añadirla en ensaladas.

Sus numerosos nutrientes ayudan internamente:

  • Mejora el funcionamiento de la mucosa intestinal, mejorando el estreñimiento, las úlceras estomacales y duodenales y reduce la acidez.
  • Refuerza el sistema inmunológico ayudando a las defensas, es antiinflamatorio, antiséptico, analgésico y antifebril.
  • Contiene aminoácidos que ayudan en la producción de proteinas.
  • Ayuda en el consumo y almacenaje de energía en el organismo.
  • Contiene enzimas que contribuyen a la hidratación y al crecimiento de los tejidos y células, consiguiendo acción regenerante y cicatrizante sobre la piel.
  • Aporta vitaminas y minerales como el calcio, fósforo, magnesio, potasio, zinc y cobre.

Si prefieres aplicarla superficialmente sus efectos son más rapidos, aplicando la pulpa de la hoja abierta sobre la zona de piel afectada. Se debe lavar previamente la zona antes de aplicarla para impedir que penetren las bacterias, sobre todo en heridas y quemaduras.

Al gel del aloe vera puede resecar la piel, por lo que si tienes la piel seca, usa una crema comercial de aloe vera. También puedes mezclar el gel del aloe con aceite de oliva o de almendras, o aplicar el aceite después de la aplicación.

Externamente sus propiedades ayudan a la piel:

  • Penetra en las tres capas de la piel (la epidermis, dermis e hipodermis) regulando el Ph y tonificando la piel, expulsando de los poros la suciedad y la grasa que los taponan y producen puntos negros y granos. El extraer la grasa de la piel mejora el aspecto de las pieles grasas o con acné.
  • Sus nutrientes contribuyen a la formación de nuevas células, regenerando la piel, suavizándola y retrasando la aparición de las arrugas, por lo que tiene efectos cicatrizantes, antiarrugas y antiestrias.
  • Actúa de como filtro solar de rayos UV, previniendo y reduciendo las quemaduras y manchas causadas por el sol.
  • Se puede usar debajo del maquillaje y se recomienda aplicar tras el afeitado del hombre o la depilación de la mujer evitando granitos e irritaciones y tapando los poros dilatados (incluso se suele recomendar para recuperar la piel después de una depilación láser).

Se debe hidratar bien la piel combinando el aloe con una crema o aceite o usándolos después de cada aplicación.

Precaución: hay personas que pueden ser alérgicas al aloe vera, por lo que siempre debe hacerse una prueba de alergia aplicando sobre una pequeña parte de piel fina, como detrás de la oreja. Se puede añadir un poco de aloe vera para ver si se tienen reacciones alérgicas.

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